Seshat
Seshat, cada día, cuando camino por el sendero de abrojos y la crueldad mortal en que buscan ensuciar mis pasos, Eres tú mi bálsamo y mi amparo. Tu cántico es como jeroglíficos grabados en mi alma. Te veo con la piel del leopardo sobre los hombros y la estrella de siete puntas en la frente.


